El último mensaje de Lionel Messi antes de que Argentina se enfrente a España llegó en un escenario poco habitual: un evento público en Fanatics Fest, en Nueva York, con el capitán junto al entrenador Lionel Scaloni y el portero Emiliano Martínez. La final de la Copa Mundial de la FIFA será el domingo 19 de julio en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey, y Messi aseguró que los vigentes campeones “darán todo” para buscar otro título.
El formato subrayó la dimensión de la cita. En lugar de una sala cerrada para periodistas, el acto puso a las principales figuras argentinas frente a aficionados y deportistas de otras disciplinas. AP informó que la audiencia global prevista para la final podría alcanzar unos 1.500 millones de personas. Para Messi, de 39 años y en su sexto Mundial, será la tercera final tras la derrota ante Alemania en 2014 y el triunfo frente a Francia en 2022.
Argentina llega con un registro perfecto de 7-0-0. La semifinal ante Inglaterra explicó su impulso: después de encajar el primer gol, Enzo Fernández marcó en el minuto 85 y Lautaro Martínez cabeceó el tanto decisivo en el descuento; Messi asistió en ambas jugadas. La remontada llevó a los defensores del título a la final ante una España con balance de 6-0-1 y solo un gol recibido en el campeonato.
Las palabras del capitán mantuvieron el foco en el colectivo. La FIFA citó a Messi hablando de pasión, disfrute y competitividad, pero también de que el fútbol es un deporte de equipo y el rival importa. Es un marco sobrio para una noche de enorme peso histórico: Argentina busca su cuarta Copa y puede convertirse en la primera selección desde el Brasil de 1958 y 1962 en ganar dos Mundiales masculinos seguidos.
España plantea una prueba distinta. Campeona en 2010, ha sostenido su recorrido con control y defensa; Argentina, en cambio, ha marcado 19 goles, la mayor cifra del torneo según AP. La final comienza a las 15:00 locales (19:00 UTC) en East Rutherford, Nueva Jersey, y será el Partido 104 del primer Mundial de 48 selecciones y 104 encuentros.
Para la afición, la aparición pública fue la última gran imagen de Messi antes de los 90 minutos decisivos —o más—. El resultado resolverá si la racha invicta termina con una defensa del título o si España añade una segunda corona mundial a la conquistada en 2010.