Inglaterra está en las semifinales del Mundial 2026. Jude Bellingham firmó dos goles en el 2-1, tras prórroga, frente a Noruega en el Miami Stadium el 11 de julio. El resultado pone fin a la campaña noruega más profunda en 28 años y deja a Inglaterra a un partido de su primera final desde 1966.
Noruega se adelantó con un disparo cruzado de Schjelderup, pero Bellingham irrumpió en el área para igualar. Su segundo tanto, en la prórroga, resolvió un cuarto de final tenso en el que Inglaterra tuvo que resistir el juego directo noruego y la amenaza de Erling Haaland.
La igualdad produjo la gran controversia. Noruega sostuvo que un saque de meta había tocado el cable de una cámara aérea antes de la jugada; la FIFA afirmó que el sensor del balón no registró contacto. La decisión mantiene el resultado y suma un nuevo debate tecnológico al torneo.
El miércoles 15 de julio Inglaterra viajará a Atlanta para enfrentarse a Argentina o Suiza. La otra semifinal será España-Francia en Dallas. Los últimos cuatro incluyen a tres campeones del mundo y a una Inglaterra que persigue su segunda corona.
El cambio de Miami a Atlanta exige una respuesta rápida de los aficionados: son cerca de 970 km por carretera, por lo que el vuelo directo será la vía práctica para la mayoría. Para Inglaterra, recuperación y control serán prioritarios antes de la semifinal; la final se juega el 19 de julio en Nueva York/Nueva Jersey.
El doblete de Bellingham define el titular, pero Inglaterra revisará también sus tramos de desorden. Noruega probó que los centros rápidos, las segundas jugadas y la presión sostenida pueden dañarla; en semifinales habrá menos margen para otro inicio lento.